Cata a ciegas con Santi Rivas: cuando el vino también se estresa
El pasado lunes 3 de noviembre vivimos una jornada muy especial en Klimer. En colaboración con Santi Rivas y su equipo de Colectivo Decantado, organizamos una cata de vinos a ciegas diferente, divertida y llena de aprendizaje. La propuesta partía de una idea sencilla pero fascinante: ¿cómo influye el tipo de copa de vino en […]
El pasado lunes 3 de noviembre vivimos una jornada muy especial en Klimer. En colaboración con Santi Rivas y su equipo de Colectivo Decantado, organizamos una cata de vinos a ciegas diferente, divertida y llena de aprendizaje.
La propuesta partía de una idea sencilla pero fascinante: ¿cómo influye el tipo de copa de vino en la forma en que percibimos cada vino? ¿Podemos notar diferencias reales entre una copa y otra? A partir de ahí, diseñamos un encuentro en el que el vino, las copas y la curiosidad fueron los protagonistas.
Cata de vinos a ciegas en Klimer : Un evento para los sentidos
Desde el primer momento, la sala de Klimer se llenó de expectación. Cada participante tenía delante una selección de copas diferentes, sin saber qué vino contenían. El formato de cata de vinos a ciegas en Klimer permitía centrarse en lo más importante: las sensaciones.
Durante la experiencia, pudimos comprobar cómo un mismo vino puede mostrarse distinto según la copa en la que se sirve. Algunos aromas se intensificaban, otros se suavizaban, y la textura parecía cambiar sutilmente. Fue una forma sorprendente y muy práctica de entender algo que muchas veces se pasa por alto: la copa también forma parte de la experiencia del vino.
No se trataba de buscar respuestas correctas ni de competir, sino de observar, comparar y compartir impresiones. Entre risas, comentarios y brindis, cada persona descubría algo nuevo sobre su propio gusto y sobre la enorme influencia que tiene el recipiente en el que disfrutamos un vino.
El vino, la copa y el entorno
En Klimer trabajamos cada día con copas de vino profesionales, pensadas para adaptarse a distintos estilos, aromas y personalidades. Por eso, este evento fue también una oportunidad fantástica para poner en práctica todo lo que solemos recomendar a nuestros clientes: elegir la copa adecuada puede transformar por completo la experiencia.
Durante la cata, pudimos comprobar que no hay una única forma de disfrutar el vino. Lo importante es saber que la forma, el tamaño y el cristal pueden potenciar o suavizar ciertos matices. Esa comprensión práctica, vivida en directo, fue una de las grandes enseñanzas de la tarde.
Más allá de lo técnico, lo que más nos gustó fue ver a la gente disfrutando, aprendiendo y compartiendo sensaciones sin formalidades. El ambiente fue relajado, cercano y lleno de curiosidad. Justo lo que buscábamos.
Aprender disfrutando
Uno de los aspectos más valiosos de esta cata de vinos a ciegas en Klimer fue la manera en que combinó conocimiento y disfrute. Aprendimos sobre temperatura, oxigenación y percepción, pero sin perder nunca el espíritu lúdico que hace que las cosas se queden grabadas de verdad.
Cada participante se llevó una experiencia diferente, y al final todos coincidimos en algo: lo bien que lo pasamos. Fue una tarde para disfrutar del vino desde otro punto de vista, más sensorial y experimental, y para descubrir detalles que muchas veces pasamos por alto.
Además, el formato de cata a ciegas ayudó a eliminar prejuicios y a poner toda la atención en lo esencial. Sin etiquetas, sin saber la marca o el tipo de vino, nos concentramos en lo que realmente importa: el placer de probar, comparar y aprender.
Un agradecimiento muy especial
Queremos dar las gracias a Santi Rivas de Colectivo Decantado por compartir con nosotros esta experiencia tan original. Su energía, su conocimiento y su pasión por el vino hicieron que el evento fuera un éxito total.
También agradecemos a todos los asistentes que se animaron a participar. Nos encantó ver tanta curiosidad, tantas preguntas y tantas sonrisas durante toda la sesión. Ese espíritu participativo es lo que hace que este tipo de actividades tengan sentido.